EL NUEVO PAPEL DE LOS SINDICATOS EN LA ADMINISTRACIÓN DE LA SEGURIDAD SOCIAL
LOS SINDICATOS MAYORITARIOS ¿LOS NUEVOS CAPATACES?
Lejos de postularse del lado del trabajador, y más lejos aún de sus cacareadas promesas electorales, falsas a todas luces como euros de madera, los sindicatos presentes en las incongruentes mesas centralizadas y descentralizadas de la Seguridad Social, despachan sin rubor asuntos que nos afectan a todos los trabajadores del sector y que no vienen a responder a lsus demandas reales. La famosa firma del "acuerdazo" fue un claro ejemplo de ello y, recientemente, la correspondiente al nuevo "Estatuto".Ahora nos sorprenden con el felíz anuncio de la firma del acuerdo sobre carrera administrativa para aplicar a los funcionarios de la AEAT (Agencia Tributaria, osea: HACIENDA) y que van a elevar a la Mesa General (http://www.csi-csif.net/aeat/modules/Portada/documentos/Hoja%20informativa%2073-07.pdf) y que según este anuncio supone "un avance sin precedentes en la administración pública"... bla, bla, bla...
Pero en cuanto a la Seguridad Social, tenemos a CC.OO, UGT y CSIF como un auténtico trío de cantamañanas, amos y señores del cotarro sindical, conocidos entre los trabajadores de los CAISS como el trío "LA-LA-LÁ", y que no desperdician la ocasión de despellejar a otros sindicatos de menor peso, cuando sus posturas no se acomodan a lo previamente pactado entre ellos, pues no cabe pensar de otra forma sobre el trío en cuestión, recordando su proceder a las grandes multinacionales del petróleo o de las comunicaciones cuando, por arte de birli-birloque, nos sorprenden con una subida de tarifas de igual importe, con tal de birli-birlarnos la opción más provechosa para nuestro bolsillo y así, de ese modo, de tan fraudulento acto, evitar sufrir menoscabo en su cuota del pastel que se reparten.
Evidentemente, estos sindicatos ya no ejercen como tales en tanto que no defienden los derechos de los trabajadores, sino que han adaptado su papel al de nuevos capataces, ejerciendo un papel de "controlador" del trabajador al que manipulan y ningunean -caso de los trabajadores de los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social- con tal de mantener una connviencia con el patrón.
Estos nuevos mamporreros sindicales no están del lado del trabajador como antaño. El nuevo sindicalismo en la Administración Pública de la Seguridad Social evita y cercena cualquier posicionamiento del trabajador fuera de la órbita sindical negándoles su apoyo, como ha sido la huelga promovida por ATCAISS, la Asociación en la que se encuadran los funcionarios adscritos a los CAISS (Centros de Atención) del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) acusándoles de "sectarismo" y que -a pesar de las reiteradas notificaciones y comunicaciones, sobre todo con CSIF- no ha tenido más que una respuesta: el desprecio más absoluto.
Curiosamente, la protesta que llevan a cabo actualmente los compañeros de la Inspección de Trabajo de la Seguridad Social -a quien desde aquí manifiesto mi APOYO ABSOLUTO en sus posicionamientos y les deseo el mayor éxito en el logro absoluto de sus reivindicaciones- SÍ está apoyada por las fuerzas sindicales. (?)
Curiosamente las reivindicaciones de estos compañeros -exactamente las mismas que las de los funcionarios de CAISS- no es tachada de sectaria. Esta vez sí está respaldada sindicalmente.
Tal vez alguien pueda explicar aquí las diferencias y los motivos por los que una movilización, legítima, se ningunea, se tapa y se obstruye y otra, igualmente legítima se apoya contundentemente.
Tal vez alguien pueda explicar aquí por qué el trabajador de CAISS tiene que "pedir" ayuda al primo de zumosol y explicarle por qué ya no aguanta más (debe ser que el "primo" se encuentra precisamente "haciendo el primo").
Tal vez alquien pueda explicar aquí por qué están tan lejos los sindicatos de los trabajadores de la Seguridad Social.
La reflexión que cabe es la siguiente: ¿Es que están tan fuera de la onda, tan apartados de la realidad que son incapaces de verla? ¿Tiene que ir el trabajador a "pedir", a "mendigar" su ayuda? ¿No es al revés? ¿No podrían haber evitado -quizá-esta huelga si (como es el caso de los Inspectores de Trabajo) se hubieran erigido en auténticos interlocutores en defensa de los legítimos derechos de los trabajadores de CAISS?
¿No se puede extrapolar el fabuloso, magnífico, inconmensurable acuerdo para los compañeros de la AEAT, a TODOS LOS FUNCIONARIOS DEL ESTADO? ¿Es que es pernicioso para nuestra salud? ¿o es que el resto somos funcionarios de tercera clase?
La pescadilla, vuelve a morderse la cola: ¿Por qué para unos sí y para otros... no se sabe, no contesta?
Debe ser que están muy ocupados, entre otras cosas por contabilizar los beneficios que les supone las aportaciones de nuestros forzosos planes de pensiones.
Pues nada, nada... aunque sea para unos sí y otros no...habrá que seguir diciendo: ¡¡BIENVENIDO, MR. MARSHALL!!



